Este es un extracto de una novela corta que estoy desarrollando. Lo público como un
pequeñísimo adelanto y porque no he subido nada últimamente -a nadie le
importa-. Las razones del por qué me las reservo. Sin embargo, he
estado escribiendo y leyendo más de lo que parece, es como dormir o comer, no
puedo dejar de hacerlo. Si me detengo muero.
SUEÑO
¡Mamá!
¡Papá! -gritaba Karina desesperada hacía a una calle que se estiraba-.
En
el fondo de la calle sus papas desaparecían, eran comidos por una extraña
niebla. Karina cayó por un agujero color gris, girando y dormitando. Ahora está
a las afueras del mercado del pueblo, dentro de un callejón oscuro.
Justo atrás de ella, una persona respira en su oreja. Karina al
sentir el aire caliente abrió los ojos asustada. La hicieron
girar inesperadamente. La persona que vio era alta, morena y montaba una
bicicleta verde. Karina dio varios pasos hacia atrás sin dejar de ver
a ese sujeto. El hombre, por el contrario, se despojó su ropa y comenzó a
masturbarse enfrente de ella. Karina salió corriendo del callejón oscuro y
entró de lleno al mercado. Se tapó los ojos con ambas manos desesperada, movía
su cabeza sin poder creer aún lo que pasó. Cuando Karina retiró las manos de
sus ojos para pedir ayuda, éstos, con su hermoso color verde magnifico, lo
único que vieron fue a cientos de hombres masturbándose, como si se trata
de una competencia; todos se acariciaban; todos gemían; todos expulsaban su más
puro líquido de hombre. ¡Era un festival de pijas! Y detrás de ella unos
hombres desnudos extendieron una manta que decía: ¡Bienvenidos al vigésimo
octavo aniversario del festival de pijas!
Karina
despertó y gritó una vez estando consciente. Emanaba sudor de su
frente.
Contacto



Sube otro fragmento más, la historia promete.